El placer es, para nosotros, algo sagrado. Honrar aquello que consideramos sagrado ha sido, desde los inicios de la humanidad, fuente inagotable de inspiración para crear obras de arte; cálices de oro en cualquier iglesia, palacios de justica con cientos de esculturas, joyas y ornamentos para adornar la piel, y látigos para destruirla (y adorarla) como merece. Éste, de auténtica crin de caballo, pretende ser también una ofrenda.
Características:
- Material: Cuero y crin de caballo.
- Largo: 85 cm.
- Color: Negro.







