Afrodisias: Festivales de delirio y amor

Un día, eres Libre.

Un día más, la vida te ha regalado tiempo para vivirla. Corre el siglo IV a.C, y no es fácil. Eres una Hetaira, y todos entienden bien su significado en Chipre, lugar de tu nacimiento y del de Venus, diosa del Amor adorada y conocida en cada hogar de ésta ciudad y de Grecia entera.  Mujer libre, te dieron a elegir entre aquello y una vida llena de sometimiento y dolor, y elegiste bien. Artista y pensadora, amante y a veces prostituta.

Las dificultades de la vida no ocupan esta soleada mañana tu pensamiento; hoy no. Ni siquiera has podido dormir. Cuando los primeros rayos del sol acarician tu rostro bañado en agua de romero y rosas, tu ya llevas horas despierta, esperando el milagro que una vez al año se repite en Abril, mes que recibe su nombre en Honor a tu patrona. Abril en tu lengua, origen de la palabra, es ‘aphrós’, y su significado es «espuma». Tal día como hoy se abrío el mar y de su espuma surgió la más bella y querida de las diosas, cuyo templo se alza en todas las ciudades y es venerado por todos, pues nadie es ajeno al Amor. 

Saltas de tu lecho y corriendo te colocas las sandalias; puedes sentir el olor de las piras de Mirto.

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